Nuestra Empresa

Todo comenzó con un sueño. En el año 1992, una familia de emprendedores con gran visión comercial, marcó el primer hito de esta historia, abriendo las puertas de la primera sucursal de Pinturerías Liberato en el porteño barrio de Nueva Pompeya; y tomando su nombre del padre y mentor de los fundadores.

Uno de los pilares para el crecimiento y evolución que hicieron de Pinturerías Liberato una empresa líder en el rubro, es la construcción de confianza y relaciones fuertes, tanto con nuestros clientes como también con los proveedores y la comunidad en donde nos fuimos expandiendo a través de cada nuevo local.

Hoy, liderada por la segunda generación familiar mantiene los mismos principios y valores que dieron luz a este gran sueño. Siempre buscando satisfacer a nuestros clientes y reafirmando la confianza de nuestros proveedores, formando un equipo sólido y profesional, y con gran apoyo hacia la innovación e inversión constante.